Aterrizando

Empiezo el viernes temprano. Suena el despertador a las 05.30 de la mañana. Tengo que recorrer mas de 300 km para mentalizarme que cuando llegue, llegare y ahi me quedare. No es otro viaje de fin de semana. Esta vez nos ha tocado el conductor jocoso de la linea Zaragoza-Madrid. Es el rey del micro y nos saca la primera carcajada de la mañana. Se ha tomado el lujo de dejarnos un ticket para almuerzo, cascos y agua gratis, lujo dice, 5 euros mas por viajar en eurobus es lo que me da derecho a todo eso. Me rio aun mas. He pedido pasillo siguiendo el consejo paterno, no te sientes en la ventana si viajas sola, siempre cerca de una salida rápida y fácil, demasiadas historias de tios asquerosos en el 23.
Un chico de mi edad es mi compañero de viaje. Al salir de la estación me pregunta que si le podre avisar en la T4, se va a quedar dormido y no quiere pasarse de parada. Me asombra leer un artículo de opinión de Luis del Val, ese señor que me parecía todo serenidad me hace abrir en dos tiempos las cuencas oculares. Al llegar a Medinaceli para almorzar con el ticket eurobus que he pagado, procedo a comerme el bocadillo de hace dos días y una lata de coca cola que me despierta. Empiezo a ver movimiento de militares entrando a la estación de servicio. Un bus de 50 militares con sus 50 metralletas correspondientes se pasean entre estanterias de souvenirs y snacks. Aun flipando me subo al bus y me doy cuenta de que mi compañero y yo llevamos la misma mochila ganada en un puesto de bebida alcoholica de cualquier bar del casco. Casualidades. Mola, el tambien es de los mios. Después de ver una pelicula del más autentico Hollywood comercial llegamos a la T4.
El chico ya despierto no lleva equipaje, solo su mochila de buen catador de ron. Le esta esperando una chica, con toda la calma del mundo se abrazan y apenas cruzando dos palabras se van cogidos por la cintura hacia el aparcamiento.
LLegando ya a la Avenida America, me coloco todos los bultos estrategicamente para viajar en el metro y no ser amiga de ningún amigo de lo ajeno. De la boca hasta el portal sin problemas, los comercios controlados, el pago hecho y solo me queda abrir las maletas a presión. Pongo el grito en el cielo por los candados de los chinos, otra cremallera rota por culpa de las cerraduras en mal estado.
Tras varias visitadas al Mercadona, y siempre sobreestimando mi capacidad muscular, llego a casa con los dedos marcados por el plástico. Procedo a rellenar mi correspondiente armario y lo que no cabe, a la estanteria del cuarto.
Menos mal que tengo portatil y wifi, Telemadrid no me apasiona. No se pilla la Sexta y no tengo un disco duro externo ni un Videoredo para visionar y poder volver a ver el gazapo del día.
Ja!Visionar..que recuerdos.
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Autor: Isabel
ya se k hablamos por messenger y me vas contando algunas de tus aventuras pero te deseo k te vaya muy bien en esta nueva etapa de tu vida en madrid.
Y k colecciones los momentos y los sentimientos k vivas k seran tuyos y de nadie mas.
weno y la proxima vez k vengas ya kdaremos con ceci y salimos. a ver si sta vez no me olvido del movil y no tengo k kdar con ceci para k me lo devuelva. jajajaja.
Fecha: 26/10/2008 20:54.
